lunes, 16 de mayo de 2011

III Marcha Navabike 2011



DEBIDO A PROBLEMAS CON BLOGGER, ESTA ENTRADA HA SIDO RESTABLECIDA A SU ESTADO DEL MIERCOLES!! Según sus responsables, restablecerán las entradas perdidas en las próximas horas ¿será este el caso? Mientras tanto me niego a repetir esta entrada, si alguien que la haya leído entre el miércoles y el jueves quiere repetirla, bienvenido será.
Voy buscando otro servidor para alojar este blog...

También conocida como la marcha de Nava, que con toda seguridad se convertirá en todo un clásico segoviano. 
El día que abrieron las inscripciones a los participantes del 2010 Juan ya se había apuntado, a mediados de abril Juan Carlos me dijo que también se había inscrito y como buen español que soy, yo esperé hasta la semana anterior para dar el paso, cuando sólo se podía elegir entre las 5 últimas inscripciones.
Roberto sigue en proceso de recuperación, aunque salió por Segovia a probar la muñeca con los Danieles. A ver si nos dejan un comentario de como les fue.

Hubo mucha gente que se quedó sin uno de los 200 dorsales que habilitó la organización. Desde este blog les animamos para que el próximo año no esperen hasta el último día, la marcha merece la pena.

Domingo 8 de mayo de 2011. Son las 8.10 de la mañana y el vehículo oficial de la prueba (el Alfa GT de Juan) nos lleva a Nava con nuestras respectivas bicis, camino de nuestra segunda participación en la marcha que con tanto cariño y esmero organiza el club Navabike.
El día comienza con un cielo despejado y azulado, preludio del día de MTB que nos espera. 


Cuando llegamos a las proximidades de la salida vamos viendo el ambiente de ciclismo, todo el mundo descargando y preparando sus monturas. Allí nos encontramos con Juan Carlos que ha llegado antes y ya está casi listo.
Saludamos a los conocidos (para el relaciones públicas de Juan, el saludo se extendió al 90% de los que nos cruzamos): Zubi, Marta, Julio, Dioni y Rafa,.....a rellenar por juan...., recogemos los dorsales y Juan, cumplidor con los prolegómenos de cualquier marcha, tiene su momento All-bran. 
Montamos las bicis y rápido a la salida que ya están dando las instrucciones.



Nos colocamos delante junto a la gente de la Granja, para salir en la foto del Norte (hay que seguir cumpliendo con los rituales) y a escuchar las indicaciones de David, que este año parece que va a correr la prueba con casco integral...


¡¡Ah no!!, que después de su "espich" sobre las 2 alternativas, que si es una marcha más dura y que hay que guardar para el final, se monta el tío en un quad. Este sí que sabe!!


A Juan Carlos se le ve muy animado. Ya vimos la semana pasada que está muy fuerte, después de la paliza que nos dimos subiendo el Marichiva a pata, no creo que tenga problemas para echarse hoy la bici al hombro si hiciera falta.

La salida a las 9.30 como muy bien indica el reloj de Juan
Los primeros kilómetros neutralizados, con los campos de cereales brotando en verde y con fauna de todo tipo: el del cascabel colgado del sillín que va marcando su posición constantemente, otro con la "L" del coche de su hermana asomando por la "camel", el que va pidiendo paso en los primeros kilómetros... el caso que todos salimos tranquilos y salvo excepciones no hubo prisa por avanzar puestos.





Pasamos los primeros areneros que pillan desprevenidos a más de uno, a pesar que la arena está más compacta que el año pasado. A continuación la primera elección. 




"Esta es tu última oportunidad. Después de esto, no hay vuelta atrás.
Si tomas la pastilla azul la historia termina. Despertarás en tu cama
y creerás lo que quieras creer. Si tomas la pastilla roja estarás en
el País de las Maravillas y te enseñaré cómo de profunda es la
madriguera del conejo. Recuerda que todo lo que te estoy ofreciendo es
la verdad. Nada más"
Morfeo dirigiendose a Neo (The Matrix)





Como Neo en Matrix, elegimos la pastilla naranja para adentrarnos en el País de las Maravillas, pasamos junto al río Eresma en fila de a uno, abriéndonos paso entre la frondosa vegetación en busca de la madriguera del conejo, sorteando ramas arbustos y zarzas. Después de cada viaje en busca del río, una pared que obliga a trabajar a las transmisiones para llegar arriba y de nuevo volver a bajar.


Cruzamos el Eresma por el camino de Escarpías, subiendo su ya conocida cuesta hasta Navas de Oro,  donde hay que cuidar la fuerza para no partir la cadena ¿verdad Patxi? Un amable paisano me indica el camino al Chuletón -"Todo seguido!"- Creo que Paco se conocía el camino mejor...


Se empiezan a ver las primeras averías mecánicas. Siempre un integrante del club Navabike está echando una mano, es otro pequeño detalle pero muy de agradecer.











































jueves, 5 de mayo de 2011

La garganta del Pasapán

La Mujer Muerta. Topónimo que se da al conjunto de montes de La Pinareja, Peña del Oso y Pico de Pasapán, que formando un destacado cordal y visto desde la llanura segoviana toma la aparente forma de una mujer tumbada, dormida o muerta, cubierta por un velo y con los brazos entrecruzados.

"Cuenta la leyenda una historia de amor entre la bella hija de un granjero y un pastor segoviano; una historia de celos, de deseo y de ira en la que la jóven era pretendida por otro pastor. El primero de ellos, furioso ante la posibilidad de perder a su amada, y queríendola sólo para él, la mató. Los cielos se abrieron furiosos rompiendo en una gran tormenta que penetró en la tierra y la resquebrajó formando una gran mole montañosa que dibujaba a una mujer muerta. Muerta por amor."

Después del inevitable parón de Semana Santa parece que volvemos a la carga, con una baja importante y es que Roberto no está ni para jugar al futbolín. Se ha recuperado de las heridas de guerra de la calamares, pero tiene abierta la muñeca derecha y pasará una temporada en el dique seco. Mientras vuelve habrá que ponerse en forma para intentar plantearle batalla.

Domingo 1 de abril. A las 9.15 en la venta de San Isidro. Desde aquí veo las nubes que se arremolinan en la falda de la Mujer Muerta mientras llegan a la cita Juan y Paco.
Últimamente parece que tengo telepatía con Juan. El jueves por teléfono ya sabíamos que íbamos al pico de Pasapán, aunque el sábado con las predicciones de lluvia yo no lo tenía tan claro.


Hoy se une al grupo Juan Carlos, segoviano expatriado con quien ya había compartido alguna salida vespertina por la Casa de Campo en Madriz (en bici!) y que se le ve que anda fino. Había subido ya al Pasapán pero no duda un momento en acompañarnos.


Tomamos la Cañada Real como referencia para conectar con la subida al Pasapán. Vamos a un ritmo tranquilo, disfrutando de los primeros rayos de sol que intentan colarse por el tamiz que forman las nubes.



Alguna bajada después y el cruce de un par de ríos hacen más atractivo el viaje. El pie mojado a estas alturas resulta gracioso, pero más arriba sentiremos la proeza.


Nos encontramos con alguno de los hitos con los que el ayuntamiento ha marcado la antigua cacera del Acueducto, fáciles de distinguir desde la distancia.

Esperemos que sean respetados por  los amigos del vandalismo
Llegando a la cola del pantano a Juan le crecen los enanos en el trabajo. Unas llamadas para controlar la situación y a seguir dando pedales. Quedan un par de rampas de las de bici a cuestas para poder seguir con tranquilidad por la Cañada Soriana.


A partir de este punto la cañada es un sube y baja continuo, atravesado por caceras que han desbordado sus aguas formando tollas por las que hay que buscar un paso fiable.




Las nubes amenazan lluvia y empieza a chispear. Soy el primero que se enfunda el chubasquero, aunque más adelante me le vuelvo a quitar.


Después de 20 km llegamos al inicio del camino de ascenso, cerrado a cal y canto el paso de vehículos a motor por una portera y un paso peatonal. Saludamos a unos "seteros" que vuelven con la recolección de la mañana: unas setas del tamaño de puños: - "Acompañados de unos chuletones no veas como están... ¡¡los chuletones!!



La ascensión se hace sobre una pista bien marcada que comienza fuerte pero se va suavizando a medida que avanzamos. Según Paco, el comando Emilio and company subieron la semana pasada con un barrizal del demonio, hoy el terreno está en su punto.
El tiempo va cambiando en cada giro que damos: ahora pasas calor y te desabrochas, ahora corre un aire gélido y te falta ropa para abrigarte.
No escogimos el mejor día para realizar esta ruta, las nubes nos tapan las vistas y comienza otra vez a llover, esta vez con más fuerza: parada para plastificarnos.


-" Última fuente", nos avisa Paco. Otra paradita a repostar y tomar aire para los repechos finales.


En el puerto de Pasapán la niebla tapa cualquier visibilidad, solo se ve un cartel que anuncia un refugio de caza que debe ser subterráneo porque no vimos nada. Aquí no se puede estar, demasiado frío.


Paramos a rellenar el estómago al refugio de unos pinos, nos subimos a la bici y a continuar, que se hace tarde. Paco nos avisa que está sin frenos y que la bajada que viene es fuerte y con mucha piedra suelta. Demasiado para unos torpes como nosotros, desmontamos y hacemos parte del descenso con la bici a cuestas.


Pasamos junto al embalse del Espinar o vado de las Cabras y embalse del Tejo o de las Tabladillas, hasta enfilar la subida al collado de Marichivas, que sólo Juan se atreve a subir a pedalina, enfrentándose a inclinaciones mayores del 15% .
Ya arriba nos agrupamos y por la senda del Infante llegamos a nuestro conocido puerto de la Fuenfría.


Llevo las piernas con amago de calambres así que sigo bajando sin parar hasta la fuente de la reina, cordel de Santillana y cuestaza hasta el camino de los tanques donde nos despedimos. El sol al final nos recibe a nuestra llegada.


 Llegamos tarde y no hay tiempo que perder, a mi me queda todavía por recorrer cañada hasta Trescasas, donde me dan un tirón de orejas por llegar con casi una hora de retraso sobre el horario previsto.